¿Triste?

Yo creo que puedo hacer algo... otro día fui a un supermercado nuevo en mi pueblo y al entrar regalaban botellines pequeños de sonrisas con nata, chocolate y sin conservantes... Ahora mismo acabo de mandarte uno para allá... como no tiene conservantes no quería que se estropearan, y sé que tu las sabrás aprovechar muy bien... así que si el mensajero llama a tu puerta, no le digas que se confundió, eh!

Sólo ábrela, y prueba una... verás como enganchan! No las desperdicies... piensa que si no las comes, se estropearán y me ha costado mucho encontrar tu dirección...


Ve usando ese regalo que te mando! Es muy preciado, y no lo venden, sólo lo regalan.



PD: ¿He conseguido arrancarte una sonrisilla flojilla? Dime que si, venga... así también voy usando las mias! :) :)



Un beso a todos los que me leéis! Espero que os gusten! :)


Laureta.