No siento nada. Estoy bloqueada hasta el punto que cualquier cosa que ocurra a mi alrededor pasa tan desapercibida que ninguno de mis sentidos sería capaz de captar el más sonoro y estruendoso de los mensajes.

Acabo de regresar de unas fantásticas vacaciones. Lo he pasado genial. He desconectado, disfrutado, vivido, y sobretodo he tenido mucho tiempo para pensar en qué se ha convertido mi vida.

Siempre he andado en el camino de mi vida con ciertos alicientes que me hacían avanzar con decisión, con certeza, con ganas y fuerza para alcanzar cualquier objetivo que quisiese plantearme. Y mis pasos avanzaban agigantados sin miedo a nada, totalmente convencida que todo era posible y que nada ni nadie podría detener ninguno de mis viajes. Eran pasos que dejaban huella... Una huella tan firme y segura que permanecía invencible a cualquier contratiempo al que fuese sometida.

Nada de eso queda. Mi vida se desmorona a mis pies, y he volcado mi vida en la espera. Siempre esperando ese momento tan preciado que luego nunca llega. Y te llevas una decepción.... detrás de otra, y otra, y otra. Y al final, te pasas la vida esperando, esperando... y mientras sólo deseas que pase el tiempo rápido para que llegue ese momento que tanto anhelas, pero que de repente se trunca y desaparece. Y piensas: "He perdido mi pasado, estoy perdiendo el presente porque no ha llegado y me estoy amargando el futuro..".

Han sido muchas las conclusiones que he sacado en todo este tiempo. No se puede estar siempre esperando, idealizando un momento que luego puede no llegar nunca. Acumular decepciones que luego sólo consiguen que pierdas el gusto de la vida. Pero te necesito tanto. Tengo tantas ganas de provocar uno de esos momentos especiales que alguna vez he podido vivir.

Te necesito como necesito el respirar.

Me haces llorar más que nadie, pero sólo tú eres capaz de consolar tanto dolor. Necesito darle sentido a mi vida, necesito tener alguna meta que alcanzar. Necesito que vuelvan mis pasos firmes que provocaban esa seguridad en mi y me hacían disfrutar de eso que parece que voy dejando pasar sin disfrutar. En definitiva, te necesito. Demasiado.


Necesitar es poco...

Te quiero.

Mucho.

¿Lo sabes?


Hoy más que nunca me gustaría tener a algún desconocido, al que jamás volviera a ver, a quién explicarle qué siento... Cómo me siento. Y lo mucho que te necesito ahora a mi lado. Sólo mirándome con esa dulzura, y acariciándome el pelo con suavidad. Sólo alguien que pudiera pensar lo loca que estoy y que dejara sacar de mi interior esto que tanto me oprime. "Te doy toda mi vida, y diciendo esto, sé que estoy volviéndome loca".

Quiero ser feliz. Y me encantaría que fuera a tu lado.

Quiero decirte tantas cosas... Quisiera que supieras tanto...


Te echo de menos... aún a veces cuando estás a mi lado.


Laura (enredada entre tanto paso sin rumbo).